En calma, sobre el goteo del cielo. Llueve y todo es una paz que se extiende como una sábana antes de dormir; todo es contradictorio. Irreal. Pero está ahí, existiendo. Entre memorias de cal y arena, sabor a sal y una sensación cruzada de agua de mar y lluvia, este micro mundo viene inundado de frases parcas, ideas sin origen y lecciones sin fábula. ¿Cómo sobrevive?. Simple, es y eso es todo. Se conecta con la propia idea de respirar, ver, y actúa sin pensar. Hace las cosas, cómo las cosas se hacen: sin pensar, sólo son. Así es la humedad.
El dolor de saber sentir. Es en el amanecer cuando los silencios gritan con impaciente desesperación, gritan que los días no están contados, que contemos con un poco más de horas, que nos toquemos las manos una vez más... al menos, que no dejemos ir el aliento de ver otro amanecer sin remordimientos y que la vida no es bella por azar, la vida es una hermosa bestia salvaje, imponente que no ve por ti, por mí, o por algo, es más creo que la vida no ve ni por sí misma, porque simplemente existe, es, ha sido y será, como esos cuentos interminables de la "filosofía big bang" en donde todos nos extendemos sin culpa, sin objetivo, sin esfuerzo, simplemente nos hacemos tan grandes que un día estallamos; y quien sabe, tal vez algún día la maravilla de la nostalgia de mi imaginación se apodere de esas partículas para volver a crear lo que ya no es. Y no tiene sentido, pero siempre es muy lindo recordar.
Comentarios