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Sed otro.

Sed, que os lo digo yo: dadme una vida después del sol. Corre por el río, nada por el cielo, contempla mis cicatrices, entre los abismos de tus letras, vértigo ensimismado de miradas honestas. Entre soy y me ahoga ser, agua enciende mi sol.

Un animal de colores

Sin reproches, estamos, esta humedad, mis ideas y yo, tomando un café. En color a tu memoria. Recuerdo, según lo dicho, que por mucha emoción que tú me des, nunca nada se igualará al día de, cuando por fin pasó lo que tenía que pasar y sin ver, crecimos sin volvernos adultos y seguimos siendo a jugando a ser niños.

Humedad

En calma, sobre el goteo del cielo. Llueve y todo es una paz que se extiende como una sábana antes de dormir; todo es contradictorio. Irreal. Pero está ahí, existiendo. Entre memorias de cal y arena, sabor a sal y una sensación cruzada de agua de mar y lluvia, este micro mundo viene inundado de frases parcas, ideas sin origen y lecciones sin fábula.  ¿Cómo sobrevive?. Simple, es y eso es todo. Se conecta con la propia idea de respirar, ver, y actúa sin pensar. Hace las cosas, cómo las cosas se hacen: sin pensar, sólo son.  Así es la humedad.

Voy al oxxo

En el punto ciego de un libro, esa esquinita donde el ojo no llega, dicen que hay más que ver. Es como los dibujos que hacíamos en la escuela en el borde de las hojas del libro de texto, esas películas animadas. Un monito de palitos a lápiz caminando, brincando y luego estallando. Se terminó el libro. ¿Fue todo?. Todas las historias adentro, pero ¿nada más?. Música para camaleones de Truman Capote. Luego cualquier cosa de Charles Bukowski. Y una nota en el refrigerador: falta leche.

ES DE NOCHE

La música barre con el día, algo recolecta los platos rotos y se van levantando las sillas; Las luces se quedan a escuchar el ronroneo callejero que resuena al pasar. Es la calle, no todos duermen.